Sus tierras siguen siendo vendidas, sus bosques talados y sus líderes amenazados, denuncia Rosa Milena Becerra Rosero, secretaria del Consejo Comunitario La Esperanza, en la zona rural de Buenaventura, puerto del Pacífico colombiano.
Las 48 familias de esta comunidad afrodescendiente fueron desplazadas en 2003 por enfrentamientos entre paramilitares y las FARC. Aunque obtuvieron su título colectivo cinco años después, todavía esperan una sentencia de restitución.
"Queremos que nos restituyan nuestro territorio"
"Lo que nosotros queremos es que un día nos restituyan nuestro territorio y hagan saneamiento a nuestro territorio, y nosotros podamos ir confiados en que después de que nos hagan eso, no vayan a ir a atacarnos, como ha sucedido en otras comunidades, en otros territorios de aquí, de Colombia", explica Rosa Milena Becerra Rosero.
Entre agosto de 2022 y junio de 2026, la Unidad de Restitución de Tierras reportó más de 3.800 sentencias favorables, y 455.000 hectáreas entregadas o compensadas. Pero después de 23 años, las familias de La Esperanza siguen esperando recuperar su territorio. Y, sobre todo, poder regresar sin miedo.